Slimop Space celebra su tercer aniversario consolidando su hoja de ruta hacia el espacio en 2027 y cerrando un 2025 marcado por avances tecnológicos, financieros y de reconocimiento internacional. La compañía desarrolla una tecnología disruptiva de uso dual para la fabricación de espejos ópticos ultraligeros de alta precisión, destinados a telescopios espaciales compactos para observación terrestre y comunicaciones ópticas. En 2025 se han presentado tres patentes y una adicional está en preparación.
La compañía ha validado espejos ultraligeros de fabricación rápida en entorno de laboratorio (TRL5) y mantiene la hoja de ruta para alcanzar oportunidades de demostraciones y validaciones en órbita (IOD/IOV) en 2027.
Las principales ventajas de su arquitectura innovadora y propietaria son la aceleración del proceso de fabricación, la reducción significativa de peso y coste, y una integración más sencilla en pequeños satélites, facilitando una producción escalable para constelaciones. Sus aplicaciones prioritarias son la observación de la Tierra y las comunicaciones ópticas espaciales, con menor masa y volumen, costes reducidos y plazos de entrega más cortos en el producto final.
Este progreso ha sido posible, entre otros factores, gracias a la colaboración entre Slimop Space y centros tecnológicos de referencia como el Centro de Desarrollo de Sensores, Instrumentación y Sistemas (CD6) y el NanoSatLab, ambos de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), el Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC), y el Instituto de Física y Ciencias Aeroespaciales (IFCAE) de la Universidad de Vigo.
Según Eduardo Ferrer Puig, CEO y cofundador de Slimop Space, «cumplir tres años como compañía marcando hitos tecnológicos y consolidando nuestra hoja de ruta hacia el espacio es un éxito colectivo del que nos sentimos profundamente orgullosos. Las validaciones alcanzadas y las tres patentes presentadas refuerzan nuestra convicción de que estamos construyendo una solución única para telescopios ultraligeros de nueva generación. Nuestro objetivo es claro: llevar esta tecnología al entorno espacial en 2027 y demostrar su impacto real en misiones de observación terrestre y comunicaciones ópticas. El apoyo institucional y la confianza de inversores especializados han sido esenciales para avanzar con solidez».
Fuente: Viaempresa